sábado, 1 de agosto de 2015

Ejercicio

Dice el editor: "podemos confiar en que un poeta que lee poesía será mejor que uno que no la lee". Eso dijo. Luego, nosotros, los del piso de marketing, creemos que un poeta que publica es mejor que uno que no lo hace. Los muchachos del bar aseguran que un poeta "honesto con su arte" escribirá mejores poemas que un poeta deshonesto. Don Joaquín Rodríguez –ocasional colaborador– piensa que cualquier persona puede escribir poemas y que, además, lograr buenos poemas es sólo cuestión de seguir prácticas adecuadas. Sin embargo, reflexiona don Joaquín, alcanzar con un poema la belleza es cosa aparte, y ni siquiera sabemos si eso es posible.
    No es este el momento de discutir acerca de la belleza pero Clarita, la secretaria del último piso, prefiere los hombres morenos y en sus 33 años. El equipo de revisores de texto cree que las señoritas de 25 años son una claro ejemplo de belleza. El guardia de la entrada cree que Clarita se ve mejor con vaqueros que con sus trajes de Sahara. En fin. No hablemos de esto.
    Le pedimos a un grupo de parroquianos ociosos realizar algunos ejercicios poéticos tomados de un manual que ostenta el título de Como leer y escribir poesía, o algo así. Le pedimos a los elegidos que, usando palabras elegidas al azar, construyeran versos. Los resultados son los siguientes:

Es ya muy tarde.
Sólo cuervos llenan el bosque.
Era la grulla y su último ocaso.

[de Édgar Alan Pérez]

***
Regresa, grulla,
ya sólo hay cuervos llenando
el ocaso y el bosque.

[de Carla Monzón]

***
Solo, miro en silencio
que sobre bosques de cuervos
brilla la grulla.

[de Leonardo Triste]

***
Pájaro sombrío
que cruza el estanque
frío de la memoria.

[de Leonora Azul]

***
Cruza una sombra
un estanque de olvido
y un ave es el frío.

[de A. Cafrune]

***
Sombra del frío
que cruza el estanque:
pajarillo frío.

[de Avelardo Sézamo]

***
¿Qué sombra cruza,
pajarillo helado,
estanque frío?

[de Berenice Flores]

***
No se oye
que el cantor pronto morirá.
No se oye
en el canto del grillo,
del grillo
que acaso morirá.

[de José Águila]

***
Que el cantor pronto morirá,
dicen,
y no se oye.
En el canto del grillo
sólo se oye
que el cantor nunca morirá.

[de Violeta Zarza]

***
Por horas el deseo
divaga desde una rama.
Un corazón martilla en el cuaderno
intentando atrapar los coloridos
rumores de una bicicleta casquivana.

[de J. Rodríguez]

***
Rumor de enramada sobre el cuaderno,
bicicletas cansadas de divagar,
giran las horas de colores
y martilla el deseo con cuatro manos de colegial.

[de Joaquín R.]

miércoles, 8 de julio de 2015

Esena y diálogo con la naturaleza...

–¿QuieresaCarla?
Me dijo un día de julio,
un día de lluvia.
Yo sentí el viento frío
del recuerdo y mentí:
–Ya no la quiero.

Los patos de don Rubén,
esos que compró en Oriente,
con sus graznidos
(entre plumas y fuentes)
nadaron contra la corriente
sólo para decir:
–¡Mientes, mentiroso
y siempre has de mentir!


Este texto se lo sacó de la manga Joaquín Rodríguez –colaborador frecuente en nuestro blog– en apoyo al equipo encargado de mantener este espacio que anda padeciendo con la escascez de colaboraciones. Por si fuera poco, aún no aparece el señor Editor. Así pues, publicamos el texto como llegó, sin una sola corrección... Total, ¡así es la rosa!

martes, 31 de marzo de 2015

"Lleve sus ricos y deliciosos tamales oaxaqueños"

Querido editor:
     He notado que últimamente "Patéticos" y todas las colecciones han sufrido una especie de estancamiento, siendo una entusiasmada y asidua lectora, imaginé que la colección sufría una especie de sequía de colaboraciones fortuitas pero espero que sólo sea mi imaginación desatada.
     Verá, aunque soy una franca admiradora, soy especialmente mala para eso de la poesía y la literatura en general pero estoy de acuerdo con el colaborador de "Pateticos X" cuando dice que la nueva poesía busca nuevos modos de expresión. Tanto así que, cuando un vagabundo o, mejor dicho, un teporocho, hoy me atacó mientras compraba un tamal para desayunar y dejó en mi bolsa un poema escrito en papel estraza, de ese con el que envuelven los tamales, pensé que quizás a usted le interesaría.

Todas las mañanas
religiosamente
espero ver sus piernas pedalear,
y me tiemblan las manos
al aceptar la torta
que ella me da.
Sólo soy un vagabundo
que tiembla de amor al escuchar
"Lleve sus ricos y deliciosos tamales oaxaqueños"


Espero que sea de su interés.
Le envío cordiales saludos y también espero que la colección siga saludable.
Sin más por el momento que una infita admiración, se despide y queda a sus ordenes,

Victoria Azul. 
***
 
Hace unas semanas recibimos este revelador poema acompañado con las amables palabras que nuestra querida lectora nos dedicó (bueno, al Editor, pero da igual…). Gracias a dicho mensaje nos sentimos motivados para volver a nuestras labores de escritorio. Es así que con un valioso sentimiento de compromiso que despertó en nosotros por la atención de los innumerables (en el departamento de marketing aseguran que no han podido contarlos…) lectores y lectoras, cónyuges e hijos, amigos y enemigos, prestamistas y fiadores, etc., que nos siguen, queremos hacer la siguiente aclaración: no estamos estancados, ni acabados, tampoco muertos; andábamos de parranda. Así es. Este modesto equipo de profesionales se dio a la tarea, como un ejercicio patriótico sin precedente, de cultivar la añeja tradición del Maratón Guadalupe-Reyes. Lo logramos pero, no conformes, determinamos prolongarlo hasta entrada la primavera. En determinado momento pensamos en la posibilidad de practicar un año sabático y establecer un Maratón Guadalupe-Guadalupe. Sin embargo, debido circunstancias diversas no nos fue posible realizar dicha hazaña. En fin, estamos de vuelta con este magnífico poema que nos ha compartido nuestra querida y amable lectora.



Pd: Si alguno de los lectores tiene información útil que nos ayude a dar con el paradero de nuestro Editor, les agradeceremos que se comuniquen con nosotros. El equipo de redacción recuerda –como entre sueños– haber visto por última vez al Editor bailando en las bonitas playas veracruzanas, cantando en inglés con un caracol marino por micrófono, vestido con bermudas y una playera estampada de coloridas palmeras. Por la cantidad y el tipo de sustancias ingeridas sospechamos que ahora quizás padezca de sus facultades mentales. Gracias mil.

Ejercicio

Dice el editor: "podemos confiar en que un poeta que lee poesía será mejor que uno que no la lee". Eso dijo. Luego, nosotros, los...