domingo, 27 de julio de 2014

"Poco a poco llega el frío"

Poco a poco llega el frío,
y de a poquito lo acompaña
la soledad. Ya se hace de noche
y en el rumor del río
se oyen remar dos lagrimitas
que van de viaje al mar.

20/Julio/2014
Joaquín Rodríguez

viernes, 25 de julio de 2014

Patéticos X

En este espacio-tiempo virtual queremos dar a nuestra publicación número diez de la colección patéticos, un significado especial -como el diez en el fútbol-. Es por eso que decidimos reservar para esta ocasión un texto que nos resulta singular, por decir lo menos. Se trata de un poema que llegó, adjunto al comentario que lo acompaña, por medio de correo electrónico, dirigido a un servidor. Agradecemos tan valiosa aportación.
26/Julio/2014
El Editor

Apreciable editor:
Por un hecho fortuito, me ha sido dable hallar sus recopilaciones. Las leo (y releo con avidez) y no puedo dejar de sorprenderme: ¿no le parece que hay una tendencia en la poesía contemporánea, un punto de engarce entre los novísimos creadores? Explicarle en qué consiste dicha tendencia no sólo sería un reto mayor, sino (en vista de mis limitaciones) una imposibilidad. Lo que sí puedo aventurar es que la poesía actual pugna por nuevas vías de expresión, expande sus fronteras, renueva sus canales: ya sea en una botella de vino, en un mensaje marcado en las paredes de un retrete público o en un boleto del metro, la belleza busca su cauce. Como evidencia de lo aquí expuesto, le dejo un poema que acudió, presuroso, a mi ventana, una mañana que parecía tan ordinaria como cualquier otra. He revisado diversas antologías y compilaciones (incluida la suya) y, en vista de que dicho poema no aparece en ninguna, decidí adjudicármelo. A falta de título (y de inventiva, por qué no decirlo), he decidido bautizarlo como Incursión en la poesía.

Incursión en la poesía

Se compran
               colchones
                      tambores
                           refrigeradores 
                                             estufas
                                                  lavadoras
                                                       microondas 
                                                                             o 
                                                                     algo
                                                                  de
                                                        fierro
                                                 viejo
                                           que
                                 venda

25/Mayo/2014
En la región de las ventoleras

jueves, 24 de julio de 2014

Patéticos IX

El siguiente poema fue escrito en un papelito amarillo, de esos que usamos para escribir recordatorios. Así nos lo hizo saber Laurita, quien se comunicó (sin dejar su nombre completo ni otro dato) a nuestro correo electrónico. Ella afirma que encontró el papel pegado al monitor, en su oficina. Lo envía, dice, porque le parece patético. Además nos manda una fotografía de tan enigmático mensaje. Nuestros especialistas afirman que la letra parece de mujer, y sospechan que Laurita es la autora. En este equipo de redacción creemos que es un poema del Editor. Laurita asegura que el autor se llama Julián Godínez.

Solo,
intento llegar a casa
muerto de cansancio
para no pensar en ti,
vida mia.


20/Julio/2014
El H.H. Consejo Editorial.

domingo, 13 de julio de 2014

Patéticos VIII

¡Acepto mi destino fatal!
Porque pienso mi muerte querendona

pero el arrojo romántico me abandona
con los primeros síntomas 
de influenza 
emocional

El Doc -como lo llaman en su barrio- hace años que abandonó los hospitales y se dedica al cultivo de la imaginación y las bellas letras. No le va muy bien, pero no puede ejercer como médico pues está vetado: salía con demasiadas enfermeras (y ninguna le hacía caso), además jugaba con sus pacientes de pediatría y, por si fuera poco, durante los partos alentaba a las embarazadas a gritar y pujar recitando con ellas pasajes del Manifiesto del partido comunista.

30/Junio/2014
El Editor

miércoles, 2 de julio de 2014

Patéticos VII

Imaginaria

Silencio en el pasillo.
Pasillo de la primavera.
A la pequeña fina rama en flor
la acaricia el viento suave del tiempo.

La tarde era un velo de luz
sobre los dos tatuajes de su cuerpo.


Los versos publicados aquí fueron escritos sobre un gastado pizarrón que se encuentra en el aula abandonada de un descuidado centro cultural. Las fotos que dan testimonio del hallazgo se encuentran en los archivos de nuestra institución (ya tenemos archivo). No tenemos ninguna idea de quién pueda ser el autor. Cabe mencionar que en el saloncito había también un cancionero de Guty Cárdenas y muchos pedacitos de tiza de distintos colores. Suponemos que "Imaginaria" es el título del poema.

El Editor
11/Mayo/2014

Galletas


I
Tiene los ojos rasgados. Se parecen a los ojos de los orientales. Además, es un hombre muy delgado. Un amigo algo me decía acerca de antiguas y peculiares migraciones de gente del Japón que encontraron su destino final en México. Yo no sé si aquel señor, que no parece vagabundo, provenga de algún lejano país. Tampoco podría decir éste es un loco, aunque sí lo pensé. Hoy, sin embargo, no platica con los arbustos sino con un vendedor de galletas, y hasta parece decirle algo interesante... 
  Hay que comentar, también, que en el grupo de rehabilitación proponen sustituir hábitos perjudiciales —como drogarse— por rutinas que parecen mejor orientadas al bienestar, actividades como hornear o vender galletas. 
    En este instante, el señor delgadísimo ha concluido su discurso. El vendedor asiente, sonríe, reflexiona un momento, se despide y se marcha. Los ojos del oriental permanecen imperturbables, se posan sobre un punto indefinible del espacio, todo se detiene un segundo y, luego, aquel ser procede a interrogar a una jacaranda.
II
Un vendedor de galletas entra en un café de la colonia La moderna. Con palabras corteses solicita permiso para ofrecer su producto. Se aproxima a la primera mesa, la más llena:
—Buenos días, familia…
Su expresión es apacible. Su seguridad, resultado de una reflexión ética y moral: no está mal vender galletas y están bien hechas. Y, en efecto, eso parece ser verdad.
Un densísimo silencio inundó el café. Había muecas de asombro ocultas en las migajas, los vasos, la carta y alguna que otra mano. Por lo que ha dicho este hombre se arquean las cejas de las señoritas, los caballeros bajan la mirada o aprietan el puño, hormiguean los brazos de los ancianos y los meseros se olvidan de la orden siguiente. Se percibe el poderoso efecto de un novedoso discurso de venta. Todas esas palabras sabias o locas con las que ofrece el dulce producto que fabrican sus compañeros de grupo, han surtido efecto.
Si conjeturásemos de cierta manera, atando los cabos necesarios, el posible origen da tal discurso aparecería, pero no importa. Lo cierto es que el vendedor puso a prueba el método durante un puñado de días y, hablando para sí, concluye: —De esta manera vendo todas o ni una sola. Porque no hay medias tintas cuando se hace evidente lo que todos sabíamos acerca de las galletas y de la vida.
III
Se dice que cuando un niño gordo sumerge una galleta de chocolate con chispas de chocolate en un vaso colmado de leche fría, si hunde el postrecillo redondo hasta mojarse los deditos rechonchos, al mismo tiempo, en un pequeño parque, donde la tierra es oscura y crujiente, a mitad de un eje vial, una hoja se desprende de la copa de un árbol y desciende parsimoniosa, mística, hasta caer sobre la frente de un señor muy, muy delgado. Cuando él despega los párpados las palomas y los pichones levantan el vuelo y entonces se escucha un desmadre de alas.

El cuento que hoy compartimos es de Josefino, el mozo que prepara el café para este humilde consejo editorial. La publicación es responsabilidad del equipo de correctores. El Editor se opuso a que este texto viera la luz, pero nos gusta rebelarnos contra su tiranía intelectualoíde. 
El H.H. Consejo Editorial
13/Junio/2014

Ejercicio

Dice el editor: "podemos confiar en que un poeta que lee poesía será mejor que uno que no la lee". Eso dijo. Luego, nosotros, los...