Entre las señoritas que atienden en las taquillas del metro del DF hay una que es poeta simbolista, o eso dice ella. Nos regaló, escrito en un boleto, el poema que transcribiremos a continuación, respetando su deseo de anonimato. Tampoco diremos en que estación labora ni cuál es el nombre del hombre que trabaja en mantenimiento y que inspira sus versos.
Lengua mecánica de acero
que asciende, desciende
y me transporta.
El editor
02/04/2014
02/04/2014
No hay comentarios:
Publicar un comentario