viernes, 16 de mayo de 2014

Atardecer con lecturas diferentes

El poema que hoy hacemos público no forma parte de nuestra afamada colección Patéticos debido a que su autora si bien no es parte del equipo de colaboradores, sí es una lectora asidua de este espacio. Y quizás sea nuestra única lectora. Se comprende que esta sea una de las razones para publicar su texto de forma independiente.
El poema, nos dice nuestra querida Eli, lo inspiró un muso poco buzo. Un muchacho con el zapato izquierdo roto que llegó con el atardecer a cierto parque que ella frecuenta. Se sentó y la miró. Luego sacó un libro viejo que ya se deshojaba y comenzó a leer en silencio. Poco después anotó algo en una libretita. Eli imaginó por un momento que paseaba tomada de la mano de aquel personaje por una playa tranquila, al anochecer. "Desde luego que pensé en merendármelo", dice. De esa fantasía nació el poema que a ella le "suena mejor como canción".
El Editor
16/Mayo/2014


*

Se rompió el reloj
y el tiempo
se hizo mañanita
de arena y sal,
vaivén de palmera
y en la boca un verso
que sabe 
a mar.

L. Eli. 
15/Mayo/2014

2 comentarios:

  1. Querido Editor:
    Sólo paso a decirle que tiene más de una asidua y encantada lectora. Saludos a la junta de Patéticos y a las demás lectoras que comparten la fascinación de leer la colección.

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  2. Muy querida Nora.
    El equipo editorial que interviene en este espacio virtual agradece tu comentario. Nos sentimos honrados y halagados de contar con tan distinguido público lector.

    El Editor.

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